Y sí... acá, de vuelta... será cuestión de empezar a buscar trabajo luego de tan hermosos días vacacioneriles, bien lejos. Adiós, tranquilidad...
30.1.11
23.12.10
Fin de año
"Facu ganó el premio al esfuerzo, gracias por todo!!!", me mensajeó la mamá, muy emocionada. Cuántas satisfacciones, gordito! Nos costó un montón, pero lo logramos, pasamos a 2°!!! y con honores!!! No se imaginan el esfuerzo que hizo mi niño, más allá del que todo nene hace en la escuela... mi chiquito es super especial, su dificultad para desplazarse solo hace que todo le cueste el doble por el esfuerzo físico que le implica. Pero eso no le impidió aprender a leer, a escribir, a sumar y a restar como sus compañeros y muchos logros más básicos y pequeños (aunque nosotros, seños, papás y otros profesionales sabemos que son inmensos). Estoy tan orgullosa que no puedo ponerlo en palabras...
"No pude observarte mucho debido a las diferencias de horarios, pero por lo que sé, los chicos te quieren mucho y eso no es poca cosa." Este fue el comentario de la dire de la tarde, pre-evaluación formal de fin de año. La mala noticia es que un profe pidió m.a.d. y como mi cargo es el más nuevito, el año próximo estaré desocupada, peeero... nunca pierdo las esperanzas de volver en algún momento, la pasé tan lindo! Recibí tanto cariño de los chicos que tengo de sobra, para almacenar mientras esté sin trabajo, jaja.
Ahora sí, las tan merecidas vacaciones, ¡a disfrutar se ha dicho!
"No pude observarte mucho debido a las diferencias de horarios, pero por lo que sé, los chicos te quieren mucho y eso no es poca cosa." Este fue el comentario de la dire de la tarde, pre-evaluación formal de fin de año. La mala noticia es que un profe pidió m.a.d. y como mi cargo es el más nuevito, el año próximo estaré desocupada, peeero... nunca pierdo las esperanzas de volver en algún momento, la pasé tan lindo! Recibí tanto cariño de los chicos que tengo de sobra, para almacenar mientras esté sin trabajo, jaja.
Ahora sí, las tan merecidas vacaciones, ¡a disfrutar se ha dicho!
Conciencia inconsciente
El último día, mientras leíamos un cuento, Facu me tocó el brazo y me dijo "mirá, ma!"... me miró, pensó y dijo, todo colorado, "uy, me equivoqué". Yo sabía que en el fondo, bien al fondo, me quiere un poquito así de chiquito, jajaja
16.11.10
6.11.10
Escuchado al pasar...
Dami: Menos mal que "octubre" se escribe con "b", sino tendría que usar casi todos los dedos de la mano para escribir la "v".
(en braille "b" se escribe con dos puntos y "v" con cuatro, ¡todo un trabajo!)
Facu: Tienen mucho ´celebro´ los chinos, hacen mucha tecnología y eso, pero no sé si son muy buenos en el fútbol.
Profe de Catequesis de 1°: ¿Cómo creen que estará la gente en cielo? ¿tristes o contentos?
Fran: ... como Néstor Kirchner que está en el cielo...
Facu: todos creen que no está muerto... (con sonrisa pícara)
(en braille "b" se escribe con dos puntos y "v" con cuatro, ¡todo un trabajo!)
Facu: Tienen mucho ´celebro´ los chinos, hacen mucha tecnología y eso, pero no sé si son muy buenos en el fútbol.
Profe de Catequesis de 1°: ¿Cómo creen que estará la gente en cielo? ¿tristes o contentos?
Fran: ... como Néstor Kirchner que está en el cielo...
Facu: todos creen que no está muerto... (con sonrisa pícara)
26.10.10
Terrible circular por Bs. As., cualquiera sea la zona y el medio de transporte... imaginate para mí, docente nuevita, que recorre 3 escuelas los viernes y pasa inevitablemente por avenidas, puentes y rutas. En fin... llegué justo a tiempo, sólo porque salí una hora y algo antes de la escuela de la mañana.
Llego a 501, luego de bajar del colectivo n°4 del día, todo estaba demasiado tranquilo... Me abre la puerta la auxiliar de siempre, y desaparece. Miro hacia los costados... nadie. "Ok -me dije- vamos a poner el práctica la orientación y la memoria en esta escuela"... Subí la escalera y me encontré con unas 7 puertas de aulas y talleres, dudé. Hasta que vi que una estaba abierta y sí, era justo el grupito donde está Reynaldo. Las otras 2 veces que fui, Rey estaba sólo, pero ahora lo acompañaban 3 chicos más... Luciano enseguida hizo desaparecer mis bolsas (oh, sí, le encanta esconder cosas en los armarios) y Rocío y Sabrina jugaban a maquillarse, mientras comentaban en voz alta:
- no es fea... es linda
- es muy linda... ¡hola!
A lo que respondí con una sonrisa y un hola un poco ruborizado.
Con Rey estuvimos trozando cartulina celeste y pegándola en el interior de un círculo... ¡quedó divino! cuánto esmero le puso... (y ni hablar de cuánta plasticola, jaja)
Al rato salí, a perderme en los pasillos de nuevo, en busca de Luciano, otro Luciano, más grande y de otro grupo diferente al de Rey... Lo encontré reunido con otros compañeros y la seño, con cara de felicidad y un mensaje oculto en su expresión: "qué bueno que viniste, llevátelo ya, son muchos y no doy más". Los chicos preguntaban quién era y Luciano, sacando pecho y con una sonrisa enorme les dijo "Es mi señorita de los viernes. Chau, me voy a trabajar con ella". Y huímos a la sala de foniatría, que siempre está desocupada.
Esta vez, para mi sorpresa, Luciano no quiso dibujar el calendario de Octubre (ah, sí, les cuento, se obsesiona con los calendarios, los semáforos, las señales de tránsito y los anteojos). Tenía un dibujo del sapo Pepe que le había dado la maestra de la mañana y estaba muy entusiasmado con la idea de pintarlo con mis marcadores. Me contó que se le habían roto de nuevo los anteojos, pero que la abuela ya se los había mandado a arreglar y que el viernes próximo no va a estar porque se van, los grandes, a Temaikén. Entre charla y marcadores, se pasó la hora y me fui cantando bajito a tomar el otro colectivo para llegar a la escuela de Fiori.
Griterío, ruido, corridas, palomas atrevidas que entran al aula, Fiorella estaba esperándome para empezar su prueba de matemática. Tema: ángulos. Con la seño del grado de Fiori quedamos en que ella va a hacer las pruebas los viernes, cuando estoy yo, porque los jueves es muy problemático, los chicos son revoltosos y todo es más difícil.
Medimos ángulos, clasificamos y entre una cosa y la otra, se hicieron las cinco. Taza, taza... Qué feliz me hace llegar a casa temprano los viernes!
Llego a 501, luego de bajar del colectivo n°4 del día, todo estaba demasiado tranquilo... Me abre la puerta la auxiliar de siempre, y desaparece. Miro hacia los costados... nadie. "Ok -me dije- vamos a poner el práctica la orientación y la memoria en esta escuela"... Subí la escalera y me encontré con unas 7 puertas de aulas y talleres, dudé. Hasta que vi que una estaba abierta y sí, era justo el grupito donde está Reynaldo. Las otras 2 veces que fui, Rey estaba sólo, pero ahora lo acompañaban 3 chicos más... Luciano enseguida hizo desaparecer mis bolsas (oh, sí, le encanta esconder cosas en los armarios) y Rocío y Sabrina jugaban a maquillarse, mientras comentaban en voz alta:
- no es fea... es linda
- es muy linda... ¡hola!
A lo que respondí con una sonrisa y un hola un poco ruborizado.
Con Rey estuvimos trozando cartulina celeste y pegándola en el interior de un círculo... ¡quedó divino! cuánto esmero le puso... (y ni hablar de cuánta plasticola, jaja)
Al rato salí, a perderme en los pasillos de nuevo, en busca de Luciano, otro Luciano, más grande y de otro grupo diferente al de Rey... Lo encontré reunido con otros compañeros y la seño, con cara de felicidad y un mensaje oculto en su expresión: "qué bueno que viniste, llevátelo ya, son muchos y no doy más". Los chicos preguntaban quién era y Luciano, sacando pecho y con una sonrisa enorme les dijo "Es mi señorita de los viernes. Chau, me voy a trabajar con ella". Y huímos a la sala de foniatría, que siempre está desocupada.
Esta vez, para mi sorpresa, Luciano no quiso dibujar el calendario de Octubre (ah, sí, les cuento, se obsesiona con los calendarios, los semáforos, las señales de tránsito y los anteojos). Tenía un dibujo del sapo Pepe que le había dado la maestra de la mañana y estaba muy entusiasmado con la idea de pintarlo con mis marcadores. Me contó que se le habían roto de nuevo los anteojos, pero que la abuela ya se los había mandado a arreglar y que el viernes próximo no va a estar porque se van, los grandes, a Temaikén. Entre charla y marcadores, se pasó la hora y me fui cantando bajito a tomar el otro colectivo para llegar a la escuela de Fiori.
Griterío, ruido, corridas, palomas atrevidas que entran al aula, Fiorella estaba esperándome para empezar su prueba de matemática. Tema: ángulos. Con la seño del grado de Fiori quedamos en que ella va a hacer las pruebas los viernes, cuando estoy yo, porque los jueves es muy problemático, los chicos son revoltosos y todo es más difícil.
Medimos ángulos, clasificamos y entre una cosa y la otra, se hicieron las cinco. Taza, taza... Qué feliz me hace llegar a casa temprano los viernes!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

